
Que rico sentir que voy recuperando lo que sentía tan lejano. Compartiry disfrutar de cosas tan tiernas y sencillas como fotografiar nuestros pies, es algo que se hace sólo cuando ya han pasado años de amistad profunda con todos sus altos y bajos, cuando ya basta con mirarnos o quedarnos en silencio para saber lo que nos estamos diciendo desde lo más profundo. Cuando sólo pronunciar una pequeña frase, basta para comprender que conoces tanto a esta persona, que realmente es imposible ocultar algo y también innecesario. Gracias amiga, por estar de vuelta y hacérmelo notar.





