lunes, 30 de octubre de 2006

cosas que sólo entre amigas


Que rico sentir que voy recuperando lo que sentía tan lejano. Compartiry disfrutar de cosas tan tiernas y sencillas como fotografiar nuestros pies, es algo que se hace sólo cuando ya han pasado años de amistad profunda con todos sus altos y bajos, cuando ya basta con mirarnos o quedarnos en silencio para saber lo que nos estamos diciendo desde lo más profundo. Cuando sólo pronunciar una pequeña frase, basta para comprender que conoces tanto a esta persona, que realmente es imposible ocultar algo y también innecesario. Gracias amiga, por estar de vuelta y hacérmelo notar.

sábado, 21 de octubre de 2006

DETESTO ESE PASEO!!!



Ha pasado casi un año desde aquel renombrado Paseo del Ombligo de Psicología generación 2003. Una nueva generación tuvo su paseo este año y, según se comenta, lo pasaron muy bien, incluso afiataron amistades. Lindo, ¿verdad?

Yo descubrí el valor de la verdadera amistad el año pasado en aquel paseíto, pero no de la forma en que hubiese preferido conocerlo. Tan contaminado de otras emociones, de otros hechos, de personas que no debían entrar en mi vida quizá.

Sentí tantas cosas y tan intensamente como no recuerdo haberlas sentido antes o después de eso. El miedo; la rabia; la necesidad de un otro que seguramente era mi madre; el dolor físico y profundamente emocional; la humillación, la contención de un desconocido, que aún ahora lo es; la ayuda recibida en ese momento y al amanecer siguiente; el consuelo que me aguardaba, me llamaba y al que yo no podía llegar, las ganas de huir: de él, de todos, de mí; la compañía de los amigos; el apoyo de los amigos; la soledad.

Yo sentí que me arruinaron el Paseo y todavía lo siento así. Yo podría haber regresado a mi casa en Santiago, con mis padres, y haberles relatado lo sucedido. Yo podría haber ido a Carabineros y haber puesto una denuncia. Yo podría haber hecho pública la situación , haberlo denunciado a los demás compañeros y que ellos hicieran su propio juicio. Yo podría haber incitado a quienes querían hacerlo, a que le partieran la cara.

Yo me callé. Yo no regresé a mi casa hasta terminado el paseo. Yo no fui a Carabineros. Yo les dije que no lo golpearan. Yo no dije nada a mis padres hasta hace un mes atrás. Yo me sentí muy sola allí y después también.

Hubo un nuevo paseo, para la generación siguiente y parece que lo disfrutaron mucho. Si algo como lo sucedido el año pasado se hubiera repetido ahora, me habría sentido sumamente responsable, por mi silencio empedernido y quizá cobarde. Al parecer no fue así, a menos que se repita también el silencio, pero no lo creo. No me siento culpable entonces, pero tampoco me alegra que lo hayan disfrutado, porque vuelvo a sentir que a MÍ, me arruinaron el paseo.

miércoles, 11 de octubre de 2006

Diario de Vida


Anoche soñé que necesitaba escribir
Y no tenía conmigo mi cuaderno especial

Al recordar hoy mi sueño
me doy cuenta que desde que escribo aquí,
no he vuelto a usar mi cuaderno.

Me había complicado escribir sobre papel
desde que me leyeron mi DIARIO.

martes, 10 de octubre de 2006


















Para el próximo colapso, me suicido.

sábado, 7 de octubre de 2006

MI KARMA


Quizá ya no quiera volver a trabajar en torres grandes
Quizá ya no aspire más a rascacielos
Quizá pierda todas mis ambiciones
y me limite a sobrevivir

Con la creencia estúpida, ilusa
y sin futuro
de que es MI DESTINO...

domingo, 1 de octubre de 2006

Consecuencias de la Desilusión




Nunca es fácil desprenderse de la depresión.
De TU depresión, de MI depresión.
Es difícil superar el miedo a ilusionarme nuevamente,
es difícil creer que efectivamente las cosas marchan bien
Me resulta más verosímil que sigan empeorando,
que comiencen a mejorar ahora, me asusta un poco
ya no sé cómo reaccionar frente a eso, no puedo tan sólo disfrutarlo



Tengo miedo aún.
La desilusión me inunda y me cuesta volver a CREER.

Tanto más

Sólo puedo decir que muero de sueño. He tomado muchas decisiones importantes últimamente. debo hacer muchas cosas en consecuencia de esas acciones...
... escribibir un micro cuento, por ejemplo.

Me siento tan agobiada, auque no deberia ser para tanto.

en fin, aún me falta tanto por hacer y decir...
Saliendo de la crisálida