sábado, 31 de marzo de 2007
IT´S NOT MY IMAGINATION
Just My Imagination
There was a game we used to play
We would hit the town on Friday night
And stay in bed until Sunday
We used to be so free
We were living for the love we had
and Living not for reality
It was just my imagination
There was a time I used to pray
I have always kept my faith in love
It's the greatest thing from the man above
The game I used to play
I've always put my cards upon the table
Let it never be said that I'd be unstable
It was just my imagination
There is a game I like to play
I like to hit the town on Friday night
And stay in bed until Sunday
We'll always be this free
We will be living for the love we have
Living not for reality
It's not my imagination
viernes, 30 de marzo de 2007
Memorandum
Uno llegar e incorporarse el día
Dos respirar para subir la cuesta
Tres no jugarse en una sola apuesta
Cuatro escapar de la melancolía
Cinco aprender la nueva geografía
Seis no quedarse nunca sin la siesta
Siete el futuro no será una fiesta
Y ocho no amilanarse todavía
Nueve vaya a saber quién es el fuerte
Diez no dejar que la paciencia ceda
Once cuidarse de la buena suerte
Doce guardar la última moneda
Trece no tutearse con la muerte
Catorce disfrutar mientras se pueda.
Sí que sabe de la vida este Benedetti. O será sólo que para mí tiene demasiado sentido. Pueden ser las dos. Me alegra haberlo descubierto en mi vida de todas formas, pues me gusta sentir que el arte ajeno y a la vez tan propio exprese mi sentir cotidiano, ¿es así de humano el arte?
A mi me parece que sí. Como tener un blog y escribir de vez en cuando lo que se me antoje y publicarlo, manifestando cual es mi estado anímico predominante en el título y compartiendo, por si alguien quisiera saber. Que rara manera de compartir. Y tan efectiva.
Me gustó este poema de Benedetti, me sentí muy identificada. Es tan raro todo, como saber que me siento bien, que estoy bien, pero a la vez, tener continuamente presente, que no fue fácil y que paradójicamente, estar bien implica esfuerzo y disposición, pero es espontáneo, de pronto sólo surge, brota desde mi interior, es gatillado desde fuera, quien sabe...
... la cosa es que me siento feliz, es fácil decirlo en inglés sin confundirse i`m happy, pero yo en realidad no sé todavía si estoy feliz o si lo soy. Sólo lo siento y lo disfruto.
Uno llegar e incorporarse el día
Dos respirar para subir la cuesta
Tres no jugarse en una sola apuesta
Cuatro escapar de la melancolía
Cinco aprender la nueva geografía
Seis no quedarse nunca sin la siesta
Siete el futuro no será una fiesta
Y ocho no amilanarse todavía
Nueve vaya a saber quién es el fuerte
Diez no dejar que la paciencia ceda
Once cuidarse de la buena suerte
Doce guardar la última moneda
Trece no tutearse con la muerte
Catorce disfrutar mientras se pueda.
Sí que sabe de la vida este Benedetti. O será sólo que para mí tiene demasiado sentido. Pueden ser las dos. Me alegra haberlo descubierto en mi vida de todas formas, pues me gusta sentir que el arte ajeno y a la vez tan propio exprese mi sentir cotidiano, ¿es así de humano el arte?
A mi me parece que sí. Como tener un blog y escribir de vez en cuando lo que se me antoje y publicarlo, manifestando cual es mi estado anímico predominante en el título y compartiendo, por si alguien quisiera saber. Que rara manera de compartir. Y tan efectiva.
Me gustó este poema de Benedetti, me sentí muy identificada. Es tan raro todo, como saber que me siento bien, que estoy bien, pero a la vez, tener continuamente presente, que no fue fácil y que paradójicamente, estar bien implica esfuerzo y disposición, pero es espontáneo, de pronto sólo surge, brota desde mi interior, es gatillado desde fuera, quien sabe...
... la cosa es que me siento feliz, es fácil decirlo en inglés sin confundirse i`m happy, pero yo en realidad no sé todavía si estoy feliz o si lo soy. Sólo lo siento y lo disfruto.
categorías:
lo cotidiano terrible y grandioso
Lingüistas
Tras la cerrada ovación que puso término a la sesión plenaria del congreso internacional de lingüítica y afines, la hermosa taquígrafa regogió sus lápices y sus papeles y se dirigó a la salida abiéndose paso entre un centenar de lingüistas, filólogos, eniólogos, críticos estructuralistas y deconstruccionalistas, todos los cuales siguieron su barboso desplazamiento con una admiración rallana en la grosemática. De pronto, las diversas acuñaciones cerebrales adquirieron vigencia fónica: ¡Qué sintagma, qué polisemia, qué significante, qué diacronía, qué centrar ceterorum, qué zungespitze, qué morfema! La hermosa taquígrafa desfiló impertérrita y adusta entre aquella selva de fonémas. Solo se la vió sonreír, alagada y, tal vez, vulnerable, cuando el jóven ordenanza, antes de abrirle la puerta, murmuró casi en su oído: ¡Cosita linda!
Mario Benedetti
sábado, 24 de marzo de 2007
viernes, 16 de marzo de 2007
Reeditando experiencias
Yo conozco esta sensación. La desprotección, quien sabe si real o imaginaria. Qué importa, soy yo quien la vive, nadie va a negarme lo que siento.
Me siento tan vulnerable, tan desnuda, sí, es verdad, ya no hay máscaras y te odio por eso. De la misma forma que tu odiaste comenzar a sentir, sentir tantas emociones, tener la triste capacidad de verte afectada. La misma capacidad que te permite enamorarte ahora...
Yo ahora sé quien soy y, a quien quiera saberlo, le bastará con acercarse un poco y mirar bien. Y no me gusta.
Mi máscara me protegía. Cuando me veía atacada, indefensa, vulnerable: entonces ponía la máscara sobre mi rostro y ésta resistía la dureza de la realidad.
Me tomó tiempo y trabajo construir mi máscara. Y quedó tan bien hecha que sólo yo sabía que la llevaba puesta, se fusionaba tan bien conmigo, que a veces hasta olvidaba que ese no era mi verdadero rostro.
Aún así, nunca fue fácil. Era imposible sentirme amada. La máscara era mi compañera y mi enemiga. Tras cada actuación, era ella quien se llevaba todos los aplausos. Tenía su valor propio y yo no tenía cómo saber si la querían a ella o a mi, la que se ocultaba detrás. Yo también quería vivir esas experiencias, quería sentir con certeza que era a mi a la que necesitaban cerca, que era verdaderamente yo quien importaba.
No sabía que necesitaba de un espacio acogedor y seguro para despojarme de mi máscara, hasta que lo tuve. En ese espacio del que me adueñé rápido y casi sin darme cuenta, yo era libre. En ese espacio YO tenía espacio, yo tenía cabida, ¡YO!, no mi máscara. No tenía que hacer nada para ganarme ese espacio, me era gratuito. Y el espacio y yo estábamos tan compenetrados, que a ratos parecía que no éramos el uno sin el otro, que no existíamos el uno sin el otro.
Sé, porque lo estoy viviendo, que existo sin máscara fuera de ese espacio. Pero se me hace muy difícil de soportar.
Ese espacio fue el vientre en el que me alimenté tranquila y segura durante meses. De pronto el espacio ya no está o al menos yo ya no estoy dentro de él.
Fui expulsada en un parto rápido y sin previo aviso. Ahora, ya sin máscara, debo enfrentarme a un mundo enorme y aterrador. Y me siento sola.
Pero cómo explicar que lo más terrible no es la soledad ni el miedo, sino saber que aquel espacio se adecuó a mi ausencia con una elasticidad envidiable; que ya no quepo alli aunque lo intente con todas mis fuerzas. Que yo aún necesito ese espacio, pero el espacio ya no existe.
jueves, 15 de marzo de 2007
Muñeca Huérfana

La niña creció.
La niña ya no juega con muñecas.
Y las muñecas quedaron abandonadas, sin siquiera un lugar físico en el que guarecerse, porque su lugar no era concreto, su lugar sólo existía en el mundo que les daba la niña, cuando jugaba. Pero la niña creció
Debiera bastar con inventar tus ojos,
debiera bastar con hacerlos vivir.
Tus ojos abiertos son como tu historia:
van solos contando mil cosas de ti.
Los veo cual si viera la esfera de un brujo,
les veo paises y escenas de amor...
No necesitas jardín, la flor está dentro de ti
Floreciendo eternamente
miércoles, 14 de marzo de 2007
domingo, 4 de marzo de 2007
Algo sobre mi madre
Mi mamá que hace cosas...
Ayer se le ocurrió hacer humitas, mi abuela la ayudó un poco. Y mientras yo apenas me dignaba a hacer algo de aseo en la casa.
Después de almuerzo se le ocurrió amasar pan, y vaya que rico quedó. También la ayudó mi abuela. Yo entretanto iba al médico por esta imparable tos.
Todo esto considerando que ella además salió a bailar el viernes, y llegó como a las 3 y media de la mañana a la casa, a mí me alcanzó pa ver un par de películas, acostada, nada más.
Hoy se levantó temprano( a las 10) , me regaloneó un ratito cuando fue a mi pieza a preguntar como había dormido y si me sentía mejor de la bronquitis y comimos de su pan al desayuno, untándolo en la pasta de pollo que preparó durante algún día de la semana, mientras yo pololeaba en Villa Alemana.
Más tarde preparó un almuerzo exquisito, para luego volver a amasar pan, feliz de la vida y despues durmió la siesta.
Se puso a planchar en la tardecita y yo escribo... antes sólo dormía y dormía, mientras ella se preocupaba de vez en cuando de que no tuviera fiebre.
En algún momento se conectó a msn y subió una foto a su fotolog.
Yo me pregunto si haré tantas cosas como ella cuando sea mamá, o cuando sea dueña de casa quizá... y no me lo imagino...
¿cómo lo hará? Y trabaja de lunes a viernes.
Es raro, creo que yo solía hacer hartas cosas, ahora quiero dormir y lo hago. y quisiera seguir durmiendo.
Mi mamá me trata con cariño, en algún momento del día me hace cosquillas y me pide las cosas diciendome "sandrita", me regalonea y se acuerda de que yo tengo vida propia y le importa.
No es que sea mi mamá solamente, cómo no la voy a querer, incluso cuando se equivoca o cuando se enoja por tonteras conmigo. Pero viéndola como es, cuesta aceptar que a veces se equivoque tanto, o será que sus errores se ven tan grandes entre tantas virtudes.
Tiene defectos, como todos no más, pero igual es bakan, yo, si fuera mamá, querría en muchas cosas ser como ella, creo que no sólo yo sería feliz, mis hijos seguramente también. Pero es difícil llegar a ese punto, y esa es la parte que quiero mejorar, el camino hasta aqui.
Ayer se le ocurrió hacer humitas, mi abuela la ayudó un poco. Y mientras yo apenas me dignaba a hacer algo de aseo en la casa.
Después de almuerzo se le ocurrió amasar pan, y vaya que rico quedó. También la ayudó mi abuela. Yo entretanto iba al médico por esta imparable tos.
Todo esto considerando que ella además salió a bailar el viernes, y llegó como a las 3 y media de la mañana a la casa, a mí me alcanzó pa ver un par de películas, acostada, nada más.
Hoy se levantó temprano( a las 10) , me regaloneó un ratito cuando fue a mi pieza a preguntar como había dormido y si me sentía mejor de la bronquitis y comimos de su pan al desayuno, untándolo en la pasta de pollo que preparó durante algún día de la semana, mientras yo pololeaba en Villa Alemana.
Más tarde preparó un almuerzo exquisito, para luego volver a amasar pan, feliz de la vida y despues durmió la siesta.
Se puso a planchar en la tardecita y yo escribo... antes sólo dormía y dormía, mientras ella se preocupaba de vez en cuando de que no tuviera fiebre.
En algún momento se conectó a msn y subió una foto a su fotolog.
Yo me pregunto si haré tantas cosas como ella cuando sea mamá, o cuando sea dueña de casa quizá... y no me lo imagino...
¿cómo lo hará? Y trabaja de lunes a viernes.
Es raro, creo que yo solía hacer hartas cosas, ahora quiero dormir y lo hago. y quisiera seguir durmiendo.
Mi mamá me trata con cariño, en algún momento del día me hace cosquillas y me pide las cosas diciendome "sandrita", me regalonea y se acuerda de que yo tengo vida propia y le importa.
No es que sea mi mamá solamente, cómo no la voy a querer, incluso cuando se equivoca o cuando se enoja por tonteras conmigo. Pero viéndola como es, cuesta aceptar que a veces se equivoque tanto, o será que sus errores se ven tan grandes entre tantas virtudes.
Tiene defectos, como todos no más, pero igual es bakan, yo, si fuera mamá, querría en muchas cosas ser como ella, creo que no sólo yo sería feliz, mis hijos seguramente también. Pero es difícil llegar a ese punto, y esa es la parte que quiero mejorar, el camino hasta aqui.
categorías:
lo cotidiano terrible y grandioso
Volver... A ti
Yo adivino el parpadeo
De las luces que a lo lejos
Van marcando mi retorno...
Son las mismas que alumbraron
Con sus palidos reflejos
Hondas horas de dolor...
Y aunque no quise el regreso,
Siempre se vuelve al primer amor... ( y único)
La vieja calle donde el eco dijo
Tuya es su vida, tuyo es su querer,
Bajo el burlon mirar de las estrellas
Que con indiferencia hoy me ven volver...
Volver... con la frente marchita,
Las nieves del tiempo platearon mi sien...
Sentir... que es un soplo la vida,
Que veinte años no es nada,
Que febril la mirada, errante en las sombras,
Te busca y te nombra.
Vivir... con el alma aferrada
A un dulce recuerdo
Que lloro otra vez...
Tengo miedo del encuentro
Con el pasado que vuelve
A enfrentarse con mi vida...
Tengo miedo de las noches
Que pobladas de recuerdos
Encadenan mi soñar...
Pero el viajero que huye
Tarde o temprano detiene su andar...
Y aunque el olvido, que todo destruye,
Haya matado mi vieja ilusion,
Guardo escondida una esperanza humilde
Que es toda la fortuna de mi corazón.
Volver... con la frente marchita,
Las nieves del tiempo platearon mi sien...
Sentir... que es un soplo la vida,
Que veinte años no es nada,
Que febril la mirada, errante en las sombras,
Te busca y te nombra ( a ti, sólo a ti).
Vivir... con el alma aferrada
A un dulce recuerdo
Que lloro otra vez...
Tú eras mi dulce recuerdo, ya no más, ahora eres mi presente, mi vida, mi amor.
Y esa humilde esperanza que era toda mi fortuna ha crecido en tus brazos hasta convertirse en una dulce y ansiada realidad.
Así como tú no puedes explicar lo que sientes por mí, yo apenas soy capaz de comprenderlo, no sé si es en realidad comprensible. El amor que siento por ti es absolutamente inefable así como inconmensurable.
Y volver a ti ha sido la decisión más importante de mi vida.
De las luces que a lo lejos
Van marcando mi retorno...
Son las mismas que alumbraron
Con sus palidos reflejos
Hondas horas de dolor...
Y aunque no quise el regreso,
Siempre se vuelve al primer amor... ( y único)
La vieja calle donde el eco dijo
Tuya es su vida, tuyo es su querer,
Bajo el burlon mirar de las estrellas
Que con indiferencia hoy me ven volver...
Volver... con la frente marchita,
Las nieves del tiempo platearon mi sien...
Sentir... que es un soplo la vida,
Que veinte años no es nada,
Que febril la mirada, errante en las sombras,
Te busca y te nombra.
Vivir... con el alma aferrada
A un dulce recuerdo
Que lloro otra vez...
Tengo miedo del encuentro
Con el pasado que vuelve
A enfrentarse con mi vida...
Tengo miedo de las noches
Que pobladas de recuerdos
Encadenan mi soñar...
Pero el viajero que huye
Tarde o temprano detiene su andar...
Y aunque el olvido, que todo destruye,
Haya matado mi vieja ilusion,
Guardo escondida una esperanza humilde
Que es toda la fortuna de mi corazón.
Volver... con la frente marchita,
Las nieves del tiempo platearon mi sien...
Sentir... que es un soplo la vida,
Que veinte años no es nada,
Que febril la mirada, errante en las sombras,
Te busca y te nombra ( a ti, sólo a ti).
Vivir... con el alma aferrada
A un dulce recuerdo
Que lloro otra vez...
Tú eras mi dulce recuerdo, ya no más, ahora eres mi presente, mi vida, mi amor.
Y esa humilde esperanza que era toda mi fortuna ha crecido en tus brazos hasta convertirse en una dulce y ansiada realidad.
Así como tú no puedes explicar lo que sientes por mí, yo apenas soy capaz de comprenderlo, no sé si es en realidad comprensible. El amor que siento por ti es absolutamente inefable así como inconmensurable.
Y volver a ti ha sido la decisión más importante de mi vida.
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