jueves, 26 de noviembre de 2009

En este momento

Too much stress como para escribir...
Me siento maníaca, totalmente dispersa y comienzo a entender porqué le llaman Burn out al burn out, claro que me estoy quemando... ... desde adentro hacia afuera.

Pasan mil cosas a mi alrededor y yo provoco otras miles y en tratar de mantener todo bajo control se me escapa la vida de las manos y es en mi cuerpo que lo sufro.
El desamparo que me mueve... me asusta y desde el miedo y la incerteza es que me siento aún más desamparada y en la necesidad de ampararme es que intento tener el control, pero sé que es imposible y en el vano intento me quemo, desde la boca de mi estómago me quemo y todo lo siento vacío.

Over the edge, I`m falling, I`m hanging on, I`m falling... or hanging on.
Both

viernes, 13 de marzo de 2009

En un día como hoy

En un día como hoy

Jamás se me hubiese ocurrido escribir, no; porque la dinámica siempre ha sido escribir cuando estoy triste, confundida, insegura o frustrada. Pero hoy es diferente, quiero escribir porque me siento bien, porque estoy tranquila y, más aún, quiero compartir mi plenitud.

Puede ser que sean tonteras, pero de verdad no recuerdo cuando fue la última vez que vi y disfruté una teleserie. Mis últimas vacaciones fueron un maravilloso mochileo al sur junto a mis mejores amigos y nuestra invitada especial, mi mamá… desde entonces no había “salido” de vacaciones y, tampoco me había dado permiso para descansar. Desde la partida de mi madre, todo fue urgente para mí: titularme, trabajar, salir adelante, estar “bien”, crecer, descubrir mi identidad, reemplazar a mi madre pero seguir siendo yo misma, estar ahí para cada uno de los que me necesitaran…

Uf!! Y claro que me cansé!!! Me cansé y me fui enojando y hartando de mi mundo, de las personas a mi alrededor, de la pega, de la casa, de todo un poco.

Pero no me arrepiento. Porque con todo mi propio esfuerzo y mi cansancio, con todo el empuje y la convicción de que “tenía” que seguir, fue que logré comenzar a cumplir mis sueños, a realizar la vida que quiero para mí. Estoy a menos de dos meses de cumplir un año en un trabajo que de alguna forma siempre quise (con contrato indefinido en el horizonte cercano), me titulé, logré ahorrar un poquito y ahora, siento que comienzo a vivir mi verdadera independencia, a descubrir verdaderamente quien soy y a cumplir mis sueños.

Por eso ahora, puedo disfrutar tan tranquila y felizmente de mis vacaciones. Ahora puedo descansar, con la certeza de que todo ha valido la pena.

Saliendo de la crisálida