Una vez me leyeron mi correspondiente "zodiacal" en el calendario maya y me dijeron que yo estaba bajo el designio de la Maga y que venía a este mundo a cambiar las cosas y a las personas, que esa sería mi misión en la vida... y que lo haría con o sin darme cuenta de ello.
"A ella la conocí hace tiempo. Era tan hermosa que cuando sonreía el mundo dejaba de girar.
Sus ojos eran negros como la noche, pero cálidos como el sol.
Su piel era mezcla de canela y oro.
Ella me quiso mucho durante un año y un poco menos el siguiente. yo la quería tanto que olvidé lo que venía a hacer. Ella me dejó en un parque en otoño, y me cambió por otro idiota. Yo la lloré sin darme cuenta de que todos me veían.
Ella se casó, tuvo dos hijos. Yo también me casé, y tuve uno.
Pasaron tantos años ya...
Alguien me dijo que ella está en uno de esos edificios donde separan a la gente que no tiene razón de aquella gente que dice que sí la tiene.
Sus ojos ya no brillan. Pero su piel sigue siendo de canela y oro."
A.A.M.L.
4 comentarios:
"Es muy heavy el cuento. Es muy brígido"
Y ella le dijo que sí. Pero sus ojos no brillaron.
T_T <--
la idea.
era piola, cachai?
E insisto, los finales felices son los mejores. Pero uno no tan miserable es lo que viene segundo, no?
love you little girl.
bello poema, empiezo a creer que los finales felices son de cuentos de 8 años no más.
No sé de finales felices, sólo de un cumulo eterno de finales tristes q componen nuestra vida y el arte es eso sólo el reflejo de la realidad
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