Creo que no me atrevo a escribir.
Estoy reprimiendo algo que en el fondo quiero decir, quiero sacar de mí. Hay algo que quiero expresar.
Es paradójico que efectivamente estoy escribiendo y al reprimir lo que quiero decir, estoy expresando algo también.
Las palabras, MIS palabras, pueden ser hirientes, pueden ser punzantes como cuchillas o, peor, como espinas
y quedarse clavadas...
Mis palabras pueden ser lanzadas por mí, escupidas con fuerza y con rabia, incluso inintencionadamente.
Mis palabras a veces son autónomas, obtienen su autonomía cuando salen sonoras de mi boca o silenciosas en un papel.
Por eso las estoy guardando, donde pueda controlarlas. Para no herir a nadie.
Para que ninguna de mis valiosas palabras se quede clavada donde no pertenece y sea utilizada como no corresponde.
7 comentarios:
La fuerza de las palabras reside en quien las escucha.
Bueno mi niña, que estes muy bien, cuidate... chaus
Tus palabras también pueden ser lo más dulce que hay.
Todo depende de quien las escuche.
Te amo.
Siempre estuve en esa disyuntiva, si escribir lo q sentía o guardarme toda la rabia, odio, amor, penas, culpas.....................
Después entendí q mi blog es mi psicólogo personal y que si no le cuento lo que me pasa me volveré loco.
Es cieto las palabras son un arma poderosa, sólo debemos decidir si estas armas las queremos utilizar para amar o golpear, estas son deciciones que tomamos cada día, cuando decimos o nos guardamos algo.
Pero no hay q olvidar que a veces no hay q pensar el que le pasará a los otros con nuestras palabras, si no que simplemente hay q expresarlas si es lo que nos hará bien a nosotros.
Besito mi niña
Decía Castillo (2007) que la palabra «bárbaro» tenía un origen onomatopéyico. Venía de "bar bar", una forma burlesca de referirse al tartamudo, a aquel que no domina la palabra.
En el mundo griego «palabra» era logos. Con Logos también designaban la razón: porque aquel que dominaba la palabra, también dominaba la razón (he ahí la importancia de la retórica y disciplinas afines).
[Qué horror tratar de escribirte un post desde aquí... hoy ha sido el peor día de la vida de "Salud Mental, buenas tardes"]
Dos:
Yo he pensado a veces lo triste que sería que se borrara mi blog y se perdieran todos mis textos. Ni siquiera los tengo guardados. Si se pierden... nunca volverían.
Las palabras se las lleva... [el viento ya no, porque ya no existe... se lo llevaron las palabras]
...y, sin embrgo, siguen siendo bellas.
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