viernes, 22 de junio de 2007

Una mirada distinta sin ojeras

Es difícil aceptar que las cosas cambien
Personalmente, me cuesta bastante aceptar ciertos cambios en la realidad
en MI realidad (personal, privada ok?)

Pero es así
y, por supuesto, no depende de mí excepto en una mínima parte

No es que hoy haya amanecido radiante y llena de aceptación
Pero la verdad es que luego de un buen descanso el mundo a mi alrededor se ve más lindo
menos monstruoso y menos cambiado también.
Quizá las cosas no son tan terribles después de todo,
quizás exageré un poco en mi afán por verlo todo TAN REAL
en mi afán por no ilusionarme tanto
para evitar la mother fucker desilusión...

Me encantaría que muchas cosas fueran como son ahora, pero sin que hubiesen dejado de ser como eran, a la vez.
Sé que es demasiado pedir, o quizá no lo sé y ese es el cuento
mmmm, quizá creo que las cosas pueden seguir ajustándose a mí como antes, aún con sus cambios propios y por eso es que yo misma no logro ajustarme
Narcisa, Maldonado?Jajajjajajjajaja!!!

Bueno, el humor ha regresado a mi vida, ya basta de llantos y lamentos por un rato

¿puedo poedirte eso sí que me acompañes en esto?
No dejo de necesitarte y, aunque no lo parezca, sé que tú tampoco (o al menos eso quiero creer), pero también es preciso que me ayudes a saber de qué modo puedo estar ahí cuando me necesites, si ya no será como antes...

Mucho mejor, más descansada.

2 comentarios:

P! dijo...

Guardar silencio y esperar es respetarte también. Y quererte. Sobre todo quererte.


Podemos trabajar, podemos amar... sólo nos queda aprender a "ser sanas" (o justas? jajajaja)

Ninguna de las dos será la más apropiada para guiar en el camino, pero sé que juntas podemos caernos y pararnos tantas veces como "piedras" hayan en el camino. El espacio para la Sandra y para la Paula están. No hay que olvidarlo.

=)
Te quiero muchísimo.
Y te esperaré si es necesario.

Javier dijo...

En mi opinión, una frase dijo demasiado acerca de un proyecto:

Sólo nos queda aprender a "ser sanas"... (Ketterer, 2007)

Saliendo de la crisálida