Se van a cumplir pronto 3 meses ya y la verdad es que aún no puedo (ni quiero) creerlo.
Mi paso por este espacio se ha distanciado y es que realmente no me quedan minutos en el día para sentarme frente al computador a escribir sobre lo que me está sucediendo, que no es poco. Por otra parte, escribir aquí me implica una gran conexión con mi interior, que muchas veces no estoy dispuesta a asumir si hay gente rondando a mi alrededor, si tengo cosas que hacer o si derechamente sé que después de esto necesitaré contención y no me atreveré a pedirla.
Pero bueno, como sea hoy estoy aquí... sin saber muy bien qué decir, sin saber cómo...
... Cómo es que la vida sigue, cómo es que yo sigo y no sólo sigo, sino que además lo hago bien.
Y recuerdo a mi madre nuevamente (she`s always on my mind), diciéndome: "ya, anda a secarte esas lágrimas y lávate la cara que vamos a salir". Claro, yo con la mayor pena adolescente de mi vida y ella en el fondo, sin que yo me diera cuenta (hasta varios años después), diciéndome "pásalo bien, disfruta, no sufras", y llevándome a un concierto para el cual ni siquiera habíamos comprado entradas.
La necesito, sí, la necesito bastante, pero nunca tanto como la extraño. Porque al fin y al cabo, ella me enseñó desde chiquitita a pararme solita y seguir caminando pasara lo que pasara. Es cierto, quizá fueron contadas las situaciones en que ella me consoló, que me contuvo, quizás efectivamente fui yo quien me vi en la necesidad de adaptarme a sus necesidades y no al revés, como se suponía que fuera, pero ese modo de ella tan particular, al que yo me adaptaba, me definía sin que yo siquiera lo supiera. Mi identidad, mi estructura (siempre externa), se ajustaban a la permanente demanda de mi madre.
Hay muchas otras demandas ahora, pero ya es tiempo de que sea yo y, sólo yo quien defina mis propios límites, mi forma, mi estructura.
Mi sueño ahora es descubrir quien soy realmente y dedicarme plenamente a serlo.
Mi paso por este espacio se ha distanciado y es que realmente no me quedan minutos en el día para sentarme frente al computador a escribir sobre lo que me está sucediendo, que no es poco. Por otra parte, escribir aquí me implica una gran conexión con mi interior, que muchas veces no estoy dispuesta a asumir si hay gente rondando a mi alrededor, si tengo cosas que hacer o si derechamente sé que después de esto necesitaré contención y no me atreveré a pedirla.
Pero bueno, como sea hoy estoy aquí... sin saber muy bien qué decir, sin saber cómo...
... Cómo es que la vida sigue, cómo es que yo sigo y no sólo sigo, sino que además lo hago bien.
Y recuerdo a mi madre nuevamente (she`s always on my mind), diciéndome: "ya, anda a secarte esas lágrimas y lávate la cara que vamos a salir". Claro, yo con la mayor pena adolescente de mi vida y ella en el fondo, sin que yo me diera cuenta (hasta varios años después), diciéndome "pásalo bien, disfruta, no sufras", y llevándome a un concierto para el cual ni siquiera habíamos comprado entradas.
La necesito, sí, la necesito bastante, pero nunca tanto como la extraño. Porque al fin y al cabo, ella me enseñó desde chiquitita a pararme solita y seguir caminando pasara lo que pasara. Es cierto, quizá fueron contadas las situaciones en que ella me consoló, que me contuvo, quizás efectivamente fui yo quien me vi en la necesidad de adaptarme a sus necesidades y no al revés, como se suponía que fuera, pero ese modo de ella tan particular, al que yo me adaptaba, me definía sin que yo siquiera lo supiera. Mi identidad, mi estructura (siempre externa), se ajustaban a la permanente demanda de mi madre.
Hay muchas otras demandas ahora, pero ya es tiempo de que sea yo y, sólo yo quien defina mis propios límites, mi forma, mi estructura.
Mi sueño ahora es descubrir quien soy realmente y dedicarme plenamente a serlo.
"No conforme con tus ojos
Te propongo menos cielo, más abrazo
Hace tiempo que te sueño
Y ya no se como explicárselo a estas manos
Mujer para el sol de mañana
Mujer hasta el borde del alba
Mujer que te pierdo y encuentro
Mujer para afuera, mujer para adentro
Mujer desafiando a los astros
Mujer que camina sin rastro..."
Te propongo menos cielo, más abrazo
Hace tiempo que te sueño
Y ya no se como explicárselo a estas manos
Mujer para el sol de mañana
Mujer hasta el borde del alba
Mujer que te pierdo y encuentro
Mujer para afuera, mujer para adentro
Mujer desafiando a los astros
Mujer que camina sin rastro..."
Alejandro Filio, Mujer que Camina
1 comentario:
Creo q es muy bueno el llegar al punto de darte cuenta que lo que sientes es extrañar y no necesitar. Fuiste enseñada a poderte tu vida sola, y ahora solo queda el sentirte orgullosa de estar haciendolo tan bien.
Te quiero mucho amiga y te echo de menos, espero que pronto nos veamos
Mil Cariños
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