Te sentí tan mía cuando estabas dentro de mí, cuando llenabas mi vientre redondo como Luna llena, radiante, hermosa. Te sentí tan perteneciente a mí, tan propia... te llegué a creer mi posesión.
Y me cuesta mucho creer que hace apenas 6 meses yo misma te saqué con fuerza y determinación de mi cuerpo y que eras tan pequeña.
Me cuesta creer y sobre todo aceptar, que tienes ya tus propias preferencias, tus intereses y necesidades tan definidos y tan independientes de mí...
Me cuesta aceptar a veces, que no viniste al mundo a cumplir con mi voluntad ni mis deseos.
Se me hace difícil cuando mi ego se interpone en el camino, en el cotidiano... como cuando quiero simplemente ver algo en la tele y tú requieres mi total atención.
Se me hace difícil cuando mi ego se interpone en el camino, en el cotidiano... como cuando quiero simplemente ver algo en la tele y tú requieres mi total atención.
Mientras más creces, más aprendo de ti, hija.
Gracias por escogerme y permitirme ser tu madre. Seré mejor persona cada gracias a ti y para ti. Te amo
No hay comentarios.:
Publicar un comentario